¡Recuerden dejar comentarios! Si no tienen
cuenta de google, seleccionen dejar el comentario
como "usuario anónimo" para que les autorice.

lunes, 26 de mayo de 2008

San Petersburgo

Antes de comenzar, sepan que esta entrada del blog será larga. San Petersburgo es una ciudad enorme, y aunque el tiempo fue corto, lo aprovechamos bastante. También sepan que muchas de las fotos (especialmente las que tomé adentro de museos) salen borrosas (debido a que no se podía usar flash y mi pulso es malo), o con reflejos (muchos cuadros están enmarcados con cristal), pero por lo menos dan una muestra significativa de lo que pude apreciar por acá (ojo: si le dan click a las imágenes, las pueden ver en el tamaño real). Aquí voy.

DÍA 1
Llegada a San Petersurgo y paseo en bote

Desde que escuché la palabra "Rusia" y me di cuenta de todos los impedimentos que hay para conseguir una visa turística para este país -mismos que afortunadamente yo no sufrí, puesto que la agencia de viajes está conformada por rusos, y ellos hicieron todos los trámites-, me formé una imagen mental de un país "cerrado" al mundo exterior, muy homogéneo, tal vez hasta xenofóbico. ¡Pero qué equivocado estaba! San Petersburgo, al menos, es, en una sola palabra, ¡wow! Una ciudad enorme (arriba de 5 millones de habitantes), muy heterogénea, y aunque efectivamente luego se ponen medio sangrones con eso de la visa, hay muchísimos turistas.

Llegamos a San Petersburgo en camión después de casi 8 horas de viaje (que incluyeron pasar por la frontera, lo cual tomó cerca de una hora). Resulta que San Petersburgo es una ciudad formada por muchas islas conectadas por puentes, y, contrario a lo que yo pensaba, es una ciudad en realidad bastante nueva. Tuvimos la fortuna de ir en este paseo el fin de semana en el que se conmemoraba el 305 aniversario de la ciudad, y por lo mismo hubo más de algún evento en el centro.

Pedro el Grande (
Peter the Great) fundó esta ciudad en conmemoración a la victoria que tuvieron los rusos sobre Suecia, y de ahí el nombre. Asimismo, después de su fundación, fue hecha capital de Rusia por algún tiempo, y de ahí el enorme crecimiento que ha tenido, que, a pesar de ser una ciudad nueva, es la segunda más grande de Rusia después de Moscú.

Después de nuestra llegada, pagamos un paseo en bote por la que se conoce como la "Venecia rusa". Entenderán que, siendo una ciudad construida en muchas islas, son muchos los ríos que la atraviesan. Aquí les pongo algunas fotos de lo que pude apreciar durante el tour (que incluía un par de copas de vino blanco espumoso y chocolate ruso).




DÍA 2
Visita al Hermitage, y la caminata interminable

El segundo día por la mañana visitamos el museo del Hermitage, y es verdaderamente espectacular. En este palacio habitaron muchos de los zares de Rusia, y originalmente era todo estilo barroco en su interior. Sin embargo, la espoa de algún zar cuyo nombre no recuerdo, no le
gustaba el estilo barroco, y cuando llegó al palacio, lo mandó redecorar todo, excepto la escalera principal que aquí muestro. Resulta que la escalera principal es generlamente una las partes más espectaculares de todos los palacios rusos porque uno de sus principales objetivos es apantallar a sus visitantes. Y efectivamente, lo hizo en mi caso. Es la única parte del palacio que conserva el estilo barroco, siendo todo lo demás reconstruído en estilo clásico (creo que era clásico... No recuerdo con exactitud todos los detalles, pero aquellos que saben de arte podrán hacerme llegar sus correcciones).

El recorrido por el museo duró casi 2 horas y media, y comprenderán que al final estábamos ya todos bastante cansados. Definitivamente no es un museo que se pueda ver en un día, así que nosotros vimos sólo lo más representativo.

Este museo tiene también obras originales de algunos de los más famosos pintores de la historia: Leonardo Da Vinci, Picasso, Van Gogh, Monet, Rembrandt y más. Es verdaderamente espectacular. De momento carezco de tiempo para subir más imágenes en la página de internet que ya habrán visto con anterioridad, pero con el tiempo la iré actualizando. De momento, agrego aquí alguna. Durante el recorrido nos contaron algunas historias de más de alguno de los cuadros, y también como los pintores "evolucionaron" buscando su propio estilo. Yo me considero totalmente ignorante en estas andadas, pero les puedo decir que mi personal favorito fue "El hijo pródigo", de Rembrandt, que pintó poco antes de morir. Se que la foto no es muy buena, pero no podía detenerme a tomar la foto perfecta y arriesgarme a quedarme atrás y perderme en el museo, y además, resultaba aveces difícil tomar fotos cuando tienes una gran multitud de gente frente a tí; pero el intento se hizo.

Después de esta visita por el museo del Hermitage, nos fuimos a caminar eternamente por la ciudad. Creo que nunca había caminado tanto en mi vida. Desde las 10 de la mañana que comenzó la exposición hasta las 10 de la noche que regresamos al hostel, estuvimos caminando en nuestro patético intento de querer conocer tanto de la ciudad como fuera posible (y digo patético porque, siendo una ciudad con más de 100 museos y tanto que ver, es imposible conocerla en 3 días).

Algunas de las cosas curiosas que observamos de la ciudad son unas esfinges que están frente a la Universidad de las Artes de San Petersburgo, que fueron regalo diplomático de Egipto, siendo esfinges reales de por ahí del año 2000AC, y un puente construído de casi puro metal, regalo de Francia a la ciudad en la conmemoración de su 200 aniversario, y que fue diseñado y levantado por la misma empresa que diseñó y construyó la torre Eiffel en París.

Regresando a una anécdota impresionante sobre esta Universidad de las Artes de San Petersburgo, nos comentaba la guía que es la universidad de artes más importante de Rusia, y que ella -la guía- tiene amigos que estudian ahí, y que les tomó 7 años poder entrar. Me pone a pensar en la calidad de eduación que pueden ofrecer en esta escuela, la cantidad tan impresionante de solicitudes, y lo renombrado que te debe hacer graduarte de una universidad como esta.

Visitamos también la Iglesia de la Resurrección de Cristo, que es impresionante. No pudimos entrar porque nuestro presupuesto no nos daba, pero es la iglesia con más mosaicos en el mundo. En el exterior hay algunos, y todo un espectáculo: imágenes enteras formadas por mini cuadritos de cerámica pintados. No pregunté, pero imagino que la iglesia es ortodoxa (esa pinta tiene), y además de los mosaicos en su exterior, me llamó la atención los colores tan vivos que tiene. En México generalmente se ven iglesias que, contrarias a esta, son bastante más austeras en color.


Y está también esta otra catedral de San Petersburgo que resulta ser la catedral más grande de todo Rusia. La historia de la Catedral me pareció interesante. Inició como un concurso que se abrió para cualquier arquitecto, resultando triunfador un estudiante de arquitectura francés.
Presentó un diseño bastante ambicioso de la catedral, y gustó. Sin embargo, arquitectos renombrados, por celos, buscaron hasta el más mínimo error en el diseño de la iglesia, y encontraron algunos bastante grandes, lo que significó en 40 años de construcción antes de poderla terminar. Lo curioso de todo esto es que, tan pronto fue declarado ganador, al francés le predijeron la muerte después de finalizar la construcción. Y efectivamnete, después de 40 años, una semana después de ver su obra terminada, falleció.


Al final del día, nos fuimos a echar unas chelas con algunos de los otros estudiantes que también tomaban el tour, todos de diferentes países de Europa (excepto dos mexicanos, uno de ellos a quién de hecho ya conocíamos, y que no sabíamos que también tomaría el tour) y estudiantes de intercambio en Helsinki.


DÍA 3
Peterhof, El Palacio de Yusupov, y cena rusa

Iba cabalgando Pedro el Grande por las afueras de la ciudad que él mismo acababa de fundar, cuando de repente llegó a un canal (sépase que Pedro el Grande tenía algún tipo de obsesión con el agua), y dijo: "aquí quiero construir mi pequeño paraíso". Y lo hizo. ¿Y el resultado? Peterhof. Así pues, Peterhof es un lugar de retiro digamos, a unos 45 minutos en coche de St. Petersburgo, donde Pedro el Grande pasaba gran parte de su tiempo, y en dónde mandó construir un pequeño palacio (al que no entré) y más de 100 fuentes a lo largo de jardines y bosque, y justo frente al Golfo de Finlandia.

Es un lugar realmente relajante y espectacular, sobre todo si, como yo, disfrutan del sonido del constante correr del agua. Algunas de las fuentes verdaderamente te dejan con la boca abierta, y hay incluso fuentes a manera de cascada. Muchas de éstas fueron destruídas durante la segunda guerra mundial cuando los nazis invadieron la ciudad, y el gobierno gastó millones en restaurarlo. Y vaya que valió la pena. Aquí pongo la fuente principal, que está justo frente al palacio, y que es, de las que vi, la más espectacular de todas. El tiempo apremiaba porque teníamos otro tour en puerta, así que no tuvimos mucho tiempo de recorrer los jardines, pero imaginen que si Pedro el Grande quería que fuera su paraíso, que tan espectacular era.



Después de la visita a Peterhof, fuimos a otro museo, el palacio de la famila Yusupov. Resulta que esta familia era increíblemente rica y esto los llevó a tener algunas concesiones reales, a pesar de que no formaban parte de la realeza. El museo básicamente te muestra como era originalmente el palacio en el que esta familia vivía, que realmente es hermoso.

Algo curioso de esta familia es que fue precisamente en este palacio donde Rasputin fue asesinado. Resulta que este hombre, Rasputin, era no más que un jardinero del palacio: no sabía ni leer ni escribir, y aún así, gracias a su gran lengua y a su supuesta habilidad para curar enfermedades, llegó a la familia real del zar Nicolás II, quién tenía un hijo hemofílico, convirtiéndose en el consejero personal del zar.

Claro que, a como lo pintan, no era un hombre de buenas intenciones, y esto sumado a que Nicolás II eran un bastante mal gobernador (a pesar de ser un genial padre de familia), se ganó el odio de la gente. Aquí es en donde los Yusupov entran en la historia, decidiendo "hacerle un favor a Rusia", y matar a Rasputin.

La historia cuenta que envenenaron absolutamente toda la comida que le dieron. En teoria un sorbo a su taza de té envenenado era suficiente para morir. Él se acabó toda la cena sin inmutarse. Le dieron dos balazos en el cuerpo, y aún así se levantó del piso y pudo correr hasta la salida del palacio. Le dieron un balazo más en la cabeza, y cayó. Lo envolvieron en una manta, y lo tiraron al río pensándolo muerto. Dos días después fue encontrado, y la autopsia mostró que había muerto por asfixia del agua debido a que se quedó enredado en la manta. ¿Curiosa historia, no? Bastante bizarra a mi parecer, pero muy interesante.

Ya más entrada la tarde, fuimos a un restaurante típico ruso. La comida estuvo buena, mas no era abundante. Más que la comida lo chido fue un mini espectáculo que nos dieron en el restaurante, con música tradicional rusa, y algunos juegos. De ahí de nuevo por unas frías, y de regreso al hostal.


DÍA 4
El triste final

El último día no dio tiempo de mucho. Había un recorrido por un museo, The Siege of Leningrad. Sin embargo, ya no pagamos este tour, y la realidad es que no soy fan de los museos de guerra. Además, he escuchado a la gente decir que tiene cosas bastante interesantes, sin resultar espectacular, así que no me arrepiento.

Así que ahí tienen un extracto bastante resumido pero ilustrador de lo que pude apreciar en San Petersburgo. Por supuesto hay gran cantidad de fotos esperando a ser mostradas, pero de momento, por falta de tiempo, me limitaré a las que he puesto en esta entrada al blog. ¡Recuerden que espero sus comentarios!


3 comentarios:

Maru Chitan dijo...

jajaja se nota que te la has pasado super bien jejeje muy culto ehh!! buenos museos y toda la cosa!! a partela musia que pones esta buena asi como para interesarte por eso jejeje bueno tus fotos tmb estan muy bien a ver si puedes anexar mas!! me la paso bien viendo y leyendo tu blog!!! besos

Claudia Jannine dijo...

Mi estimado Ricardo! Gracias por compartir esto. Esta super interesante. Hubo un tiempo, hace muchos años, en el que me gustaba estudiar la historia Rusa (los zares, la familia Romanov, etc.)por la influencia de mi padre jaja, y por eso me encantó ver tus fotos y tus experiencias por allá.
La remojada en el río tmb se ve de 10!! noooo, lo que le sigue!!

Pues no te preocupes por subir más fotos... mejor ya las muestras cuando andes por aquí de regreso. Ahorita aprovecha el tiempo que te queda por allá.

Yo tmb comencé a hacer un blog cuando andaba en España. claudiajannine@blogspot.com ahi podrás ver un brief y fotos de las cercanías de Madrid por si tienes tiempo de visitar.

En barcelona, no olvides ir a las fuentes de Monjuic en la noche!! Es más... mejor te mando un correo con las fotos para que veas que son lindas.

Diviértete mucho xD besos!

_rod dijo...

Ya leí tu entrada de San Petersburgo. No manches, qué chido viaje. Y qué chida tu redacción, haces al lector participar un poco del sentimiento tuyo al estar ahí.